23 diciembre 2021

Microcuento.

 


Micro-realidad

Recogió los pedazos de su corazón, lentamente, sopesando el cambio que se avecinaba. Ahora no habría nadie cuando llegara a casa, nadie a la que colmar de atenciones y mimos... Pero, entonces, una idea cruzó su cabeza, nunca lo había pensado, pero así el corazón no sufriría y su amor se vería colmado: adoptaría un perro.

Mercedes Soriano Trapero



4 comentarios:

  1. Buen compañero, para ciertos momentos. El relato me ha encantado.

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  2. Es que acaso en algún sitio hay más ternura que en los ojos de los perros?

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    Respuestas
    1. Los perros son especiales...
      Gracias por tu comentario.
      Un abrazo. :)

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