24 noviembre 2022

Blogs: lo que me gusta y lo que no me gusta.

 

ARTÍCULO DE OPINIÓN

Foto: pixabay


El otro día vi un artículo en un blog sobre lo que hay que hacer antes de que termine el año para que el siguiente sea próspero, una de esas tareas era realizar una lista, ¡cómo no! véase mi artículo de opinión “las listas, sobre lo que te gusta y lo que no te gusta de tu vida o de algún aspecto de ella. Este detalle me inspiró para escribir este artículo de opinión: lo que me gusta y lo que no me gusta de los blogs.

A lo largo del día son varios los blogs que veo, además de los míos por supuesto, blogs de todo tipo, temática y aspecto, de ellos cojo ideas sobre aquello que podría incluir en el mío o sobre lo que no debo incluir, o, simplemente, leo una, dos o varias entradas según me haya gustado o no el mismo.

No podría decir una cifra exacta de todos los blogs que he visitado en los más de quince años que llevo en el mundo bloguero, pero han sido muchísimos. De todas estas visitas me he hecho una especie de composición de lugar de lo que me gusta y lo que no, de lo que quiero tener en mi blog y lo que no, y de ahí esta infografía que espero pueda servir tanto a blogueros expertos como a novatos, basada en mis propias reflexiones al respecto y bajo mi criterio personal, sin ánimo de crear polémicas o hacer crítica: que cada uno tenga su blog como quiera, faltaría más.



Como conclusión vuelvo a decir que cada uno es libre de tener el blog como quiera y con el fin que quiera, yo solo me he limitado a indicar lo que me gusta y lo que no, por si a alguien le resulta útil.

No existe el blog perfecto, tampoco los blogs “modelos” en los que fijarse, ni siquiera el blog con más seguidores, porque siempre todo depende de los ojos con los que se miren y/o lean.

Y tú, ¿qué opinas? Te leo.


Mercedes Soriano Trapero


23 noviembre 2022

Historias.

 


He recopilado mil historias en la cabeza, aquellas que me gustaría contar, aquellas que merezcan ser contadas. Historias reales y fantásticas; historias con grandes personajes; historias con mil finales, los que yo pueda escribir y tú interpretar. Pero serán solo historias, nada más que historias, porque la más importante siempre será la historia entre tú y yo. La historia de la vida en la que hay mil estaciones y mil vidas más a las que acoger en tu historia, la de la gente que te rodea, la de los caminos que se cruzan, la de aquellos que forman el tú y el yo de esta historia.

Había una vez…


Mercedes Soriano Trapero
Foto: pixabay

21 noviembre 2022

Recapitulamos: Me Gusta Leer por MST.


     ¡Hola!

   Recopilo en estas infografías los doce números de la revista digital gratuita Me Gusta Leer por MST, para no olvidar y poder acceder más cómodamente a su contenido. 

   Para leerlas puedes seguir el código QR que aparece abajo o directamente clicar en el enlace que aparece a la derecha en etiquetas o arriba en páginas con el mismo nombre. Dentro de esta publicación, debajo de cada portada, está su enlace correspondiente. Igualmente, puedes echarles un vistazo rápido en mi canal de Youtube

  Tengo varios números en mente para próximas publicaciones (a la espera de tener más tiempo para poder dedicarme a ellas), pero si te apetece sugerirme algún tema de lo que pueda hablar en alguna revista, escríbeme; así como si eres un autor novel y quieres que aparezca tu libro, alguno de los próximos números serán, también, recomendaciones de lecturas de escritores noveles. 

   Si eres docente, puedes utilizarla sin ningún problema en clase con tu alumnado. Todas tienen un gran componente didáctico, además de motivar y animar a la lectura.

    ¡Gracias por leerme!




19 noviembre 2022

Escribir jugando: un mapa de minerales y flores.

 

     ¡Hola!

      El otro día descubrí a Lídia Castro gracias a uno de sus libros: El velo de Flyxia, una maravilla que devoré en poco tiempo (y que os recomiendo); de su libro llegué a su blog y de ahí a este juego (que ya había visto por Twitter pero en el que nunca había participado).



     Y aquí estoy, con esta entrada que contiene el microrrelato que he escrito para ese juego:

 

       Tenía una profesión difícil: copista de mapas. En plena era digital, él se dedicaba a copiar mapas a mano, ¿por qué? Pues no lo tenía claro, empresas, particulares y demás se lo encargaban, no preguntaba nada; pero tenían un gran trabajo, así que por aburrimiento decidió jugar con esos mapas y en cada uno de ellos comenzó a esconder un mineral y una flor. Cuando pasara el tiempo, propondría ese juego a sus dueños. Y, como inicio, tomó a la amatista y a la flor Angel’s Trumpet como primeros elementos a esconder. Ese mapa sería diferente y divertido.


       No podía superar las cien palabras, debía contener las palabras amatista y floripondio o Angel,s Trumpet e inspirarse en esta carta del tarot (más o  menos).



 

      Me ha costado inspirarme por lo diferente de los elementos a contener y cuando ya tenía la idea, de repente se me iba de palabras (típico en mí que tiendo a enrollarme), así que así se ha quedado, bueno, habrá que ir mejorando con los retos siguientes.

       ¡Gracias Lídia! 



18 noviembre 2022

Nunca dejes de aprender.

 

Nunca dejes de aprender: la educación de adultos a partir de los 60 años...



Cuando te dedicas a la docencia tienes la suerte de rodearte de personas de diferente índole a las cuales no solo tienes que enseñar, sino también te enseñan. Son, en general, diversos tipos de aprendizaje tanto el que recibes como el que das; en la educación de adultos la retroalimentación profesor-alumno es constante y, sobre todo, en los grupos de los que quiero hablar aquí: personas de edades comprendidas entre los 60 y los 80, con muy pocas (o casi nulas) destrezas básicas, que no pudieron ir a la escuela cuando les correspondía por diversos motivos y que tienen unas ganas inmensas de aprender, de conocer, de investigar…, a estos grupos se les conoce como adquisición y refuerzo de competencias básicas o/y alfabetización: ámbitos olvidados, casi, por el sistema, pero que, en cambio, sí contempla la Ley por el principio de la educación permanente de los individuos y la necesidad de que las personas se formen constantemente a lo largo de su vida.

Dichas enseñanzas se organizan, según dictamina el currículo, de manera globalizada en torno a las áreas de Lengua Castellana y Literatura y Matemáticas, si bien, el alumnado recibe también formación del resto de áreas. Por tanto, sus clases son bastante dinámicas y abiertas, repitiendo, de manera espaciada, los conocimientos que van adquiriendo. En una sesión (son clases de dos horas aproximadamente), por ejemplo, hacemos comprensión lectora con resumen y preguntas de comprensión de un texto que, previamente, han leído o, incluso, escrito; y después realizamos problemas sencillos con operaciones básicas. Y, siguiendo la programación establecida, vamos completando los contenidos día tras día, de manera flexibilizada. También hablamos de política, del mundo, de economía, de la naturaleza, del problema de la contaminación; realizamos dibujos, plástica; nos situamos en nuestra región, en España, en la tierra; aprendemos alguna palabra en inglés o en francés; jugamos con las palabras, con los números, recurrimos a la gamificación para consolidar lo aprendido... Su horario se distribuye en cuatro horas semanales repartidas en dos tardes.

Intentamos, en general, que “aprendan” un poquito de todo, a veces, ellos mismos te demandan alguna enseñanza o repasar algún concepto que se les ha olvidado. Y también, a veces, los problemas del día a día les impide avanzar y les cuesta entender cualquier concepto básico. Hay que ponerse en su lugar, entonces, y no exigirles más de lo debido; ya habrá días en los que, sin que se den cuenta, estarán aprendiendo puesto que el docente siempre estará motivándoles para que no decaigan.


Estas personas son, como alguien me dijo alguna vez, inteligencias perdidas: sus circunstancias y las del tiempo que les tocó vivir les impidieron asistir a una sólida formación; o se salieron del colegio sin haber terminado ningún tipo de enseñanza; o su padre les enseñaba a leer y escribir una vez que terminaban de hacer la faena en el campo; o debían ayudar en casa; o un día le tocaba a una hermana y al siguiente día a ella… Sí…, esta fue su educación: mínima, lo justo para saber firmar o para hacer una cuenta, no se podía más; pero, pasados los años, contemplan, admiradas, la evolución que ha sufrido la sociedad, los estudios que realizan sus nietos, las nuevas tecnologías, y entonces se preguntan: ¿y por qué yo no puedo estudiar ahora?... Y, por suerte, lo hacen y, por más suerte todavía, están los centros de adultos que les permiten hacerlo gracias a ese principio básico de la educación que es la formación permanente del individuo a cualquier edad.

Y van a clase, todos los días que los achaques de la edad se lo permiten o que los hijos, tan demandantes a veces, no los requieren para cuidar de los nietos; con su cuaderno, su lapicero y su goma de borrar, no necesitan más cosas y se sientan frente a ti y te hacen sentir como la profesora más afortunada del mundo porque tiene delante al alumnado más motivado, más aplicado, más entregado que nunca ha tenido. Y te piden más, sí…, más…, de lo que sea: escribir, cuentas (como dicen) e, incluso, informática… ¿por qué no? Entonces sucede: la magia de la enseñanza y ves sus caras llenas de experiencia, orgullosas porque han sabido resolver tal o cual problema, entusiasmadas por ese poema que les ha llegado al corazón; les hablas de historia, de geografía, de la luna, de los planetas, de las plantas, de Cervantes, de los números y hasta de los idiomas…, y siguen ahí, día tras día, con sus ojos llenos de curiosidad, esos ojos llenos de pasado que se transforman, al aprender, en los ojos de un niño inocente que descubre el mundo por primera vez.

Da igual la nota que saquen al final o si consiguen un título o no, estas personas están ahí día tras día porque quieren estar, porque quieren aprender todo lo que puedan y consolidar aquello que vayan adquiriendo; les da igual, incluso, lo que les puedan decir “las vecinas” y, aunque a veces les cueste subir la escalera, ahí están… y yo con ellas, a las cuales admiro profundamente por ir todos los días, por participar del proceso de enseñanza, por sus ganas y por lo que yo aprendo cuando me cuentan alguna historia de las suyas a colación de uno de los temas propuestos en clase. Entonces el alumno se convierte en profesor y se inicia de nuevo el mágico proceso.



Añado al artículo la revista número cuatro dedicada a la educación de adultos: 

https://literatureandfantasy.blogspot.com/2021/03/revista-me-gusta-leer-por-mst-cuarto.html



Mercedes Soriano Trapero
Fotos: pixabay
Fragmento de un artículo 
recogido en mi libro 



17 noviembre 2022

Cinco años de Los Aquens.

 

     ¡Hola!

     Hoy hace cinco años que Los Aquens llegaron a mí en forma de libro impreso, atrás habían quedado muchos meses, casi un año, de escritura, revisión, escritura, formato en el ordenador (lo escribí a bolígrafo en dos cuadernos), entrega a una editorial (auto-publicación), corrección, escritura, corrección, diseño de interiores y portada, maquetación y, por fin, impresión. Cuando abrí las cajas y me lo encontré, sentí una gran emoción y las lágrimas asomaron a mis ojos, era mi primer libro, mi primer sueño cumplido, mi primer hijo..., algo con lo que siempre había soñado, había imaginado y que, por fin, se había hecho realidad. Todavía hoy, cuando lo miro, tengo esa sensación, esa emoción...


     Siempre he escrito, desde que tengo, casi, uso de razón (ya lo he contado aquí en el blog en alguna que otra entrada), pero nunca algo tan extenso y nunca algo que, olvidándome de "miedos", conseguía no romper o borrar y llegar al final. Y me gustó, me gustó mucho, no solo el libro, sino escribir una historia larga, por eso, enseguida, comencé a escribir el segundo libro que salió un año después (Los Cuatro Órdenes).

      He querido hoy hacerles un homenaje, a mis queridísimos aquens, esos personajillos, mitad duendes, hadas, elfos..., que formaron parte de mi vida durante ese tiempo y que, desde entonces, no he podido olvidar (ni quiero), con los que disfruté mucho y que fueron el punto de partida de todos aquellos que han venido después. 

        Me gustaría escribir una segunda parte de esta obra, por ahí, de hecho, tengo el boceto de la misma, pero se van colando otras ideas, otras historias y, al final, no llega su momento, quizá todavía es pronto, quizá quiero recordarlos en esa primera aventura o quizá estoy esperando que llegue el momento adecuado, su momento. Lo que sí he escrito y he publicado, ha sido un cuento con dos de los personajes principales: Bloq y Shádavar.

      Quise que mis palabras estuvieran acompañadas de algunas imágenes y una amabilísima pintora me hizo unos dibujos estupendos para el libro. El fondo de este blog es una de esas imágenes, esa preciosa luna llena que guía sus pasos (y los míos). Os pongo alguna de ellas.





     En esas imágenes se puede ver la característica principal de los aquens: su reducido tamaño, su pelo azul (en algunos de ellos) y sus orejas puntiagudas... ¡Cuánto les hice sufrir a los pobres! En esta su primera aventura conocimos a Scira, Bloq, Mayus, etc., tan adorables y tiernos que acaban formando parte de tu familia. Cada vez que los recuerdo tengo la sensación de que no volveré a escribir algo tan tierno y bonito como este primer libro y es que es tan grande el cariño que les tengo que todo lo demás me parece normal (flaco favor que me hago a mí misma, ya que después he escrito cosas con gran carga sentimental y, quizá, hasta mejores).

        Os dejo también algunas entradas en las que hablo de ellos

        -Su presentación en este blog, 17 de noviembre de 2017:

          https://literatureandfantasy.blogspot.com/2017/11/los-aquens.html

        -La guía didáctica que realicé de ellos:

          https://literatureandfantasy.blogspot.com/2018/02/guia-didactica.html

        -Su ficha:

          https://literatureandfantasy.blogspot.com/2021/10/ficha-de-los-aquens.html

         -Y el vídeo para darlo a conocer:

          https://literatureandfantasy.blogspot.com/2022/06/los-aquens.html


      Me apetece mucho volver a escribir sobre ellos y espero, pronto, poder hacerlo. Os dejo, por último, con una foto a la que tengo un cariño especial porque me la hizo una buena amiga y porque es la presentación de Los Aquens en Toledo, en la biblioteca. Un momento inolvidable que, junto al libro, atesoro en mi corazón. Yo y Los Aquens, los aquens y yo.

        ¡Gracias por leerme!




16 noviembre 2022

Microcuento en un poema.

 




Se lo encontró allí sentado,

en su escalón,

en su puerta,

mirando al infinito,

absorto en sus pensamientos,

solo él sabía dónde se encontraba.

¿Has venido a buscarme? Preguntó ella.

Él se volvió,

la miró

y siguió absorto en sus pensamientos.

«No, no ha venido a buscarme», pensó ella.

Su cara cambió,

sus esperanzas cambiaron,

había soñado con ese momento

cada segundo del último año

y, sin embargo, ahora que había llegado,

no era cómo se lo había imaginado.

Cerró la puerta,

se alejó de él,

no quería saber más nada.

Él, suspiró, y se marchó tras el portazo…,

no sin antes dejar una nota en aquel escalón,

la nota de la disculpa,

las palabras escritas del cobarde,

del que no había sido capaz de hablar:

«te quiero, pero otra persona me necesita».

Y esa persona no era ella.


Mercedes Soriano Trapero
Foto: pixabay