Una cinta roja separa tu vida de la mía,
a un lado el sol abrasador en el ocaso,
al otro la luna llena embrujada por su hechizo.
Él cae por el oeste,
ella sale a recibirlo por su cenit,
la tierra los vigila, los atiende, los elogia.
Qué pequeños somos los humanos a su lado,
qué grandes ellos en el horizonte,
qué bonito encuentro que tan expectantes nos tiene.
En el universo se dibuja una corona,
él se la brinda a ella y esta, a cambio,
un anillo de diamantes entrega.
Él muere, ella nace y nosotros lo vivimos.
Por un minuto fundidos en un abrazo eterno.
Por un cielo negro, el universo a nuestros pies.
Mercedes Soriano Trapero
Foto: pixabay

Precioso lo que te ha provocado esta maravilla querida Merche. Uy, el que me tocó a mí hace muuuuuchos años! Me ha inspirado de nuevo. Fue aprovechado el momento incluso para el título de una obra teatral. Muchos abrazos Merche!!!
ResponderEliminarMuchas gracias, Maty.
EliminarUn fuerte abrazo. 🤗
Un poema especial para una situación excepcional, Merche.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo :-)
Mil gracias, Miguel.
EliminarUn abrazo. 🤗
Bello versos para esa situación tan excepcional, abrazo
ResponderEliminarMil gracias, Themis.
EliminarAbrazo grande. 🤗