04 abril 2026

Cómo cambiar de casa y no morir en el intento.

 


Aunque el título de este monólogo está muy manido ya, es la pura realidad. En los últimos tres meses he estado de mudanza, he cambiado de domicilio y de ciudad, de ahí la ausencia de entradas y/o de escritos en el blog, pero hoy he dicho: o escribo o escribo, sí o sí, se acabó ya la ausencia de letras en mi vida y olvida por un momento los trastos que tienes todavía sin colocar. Y aquí va este monólogo.

Y de repente un día tomas la decisión de cambiar de casa, acercarte al lugar en el que trabajas para depender menos del coche y tus días empiezan a sonar así: números, cifras, inmobiliarias, burocracia y cajas, muuuuuchas cajas.

“¿En qué momento de mi vida necesité eso?”, me pregunto un día sí y otro también. Algunas de esas preguntas acaban en la basura, otras en internet a la venta y solo una pasa la criba y aparece en mi nueva casa. Compramos objetos en función del espacio que tenemos y no nos damos cuenta de que muchos de ellos no son necesarios, pero sí eran necesarios en el momento en que los compraste… ¿Por qué? Era otra etapa de tu vida, misterios sin resolver.

Pero lo mejor de todo es que por fin vas a poder deshacerte de aquello que no tirabas por diferentes motivos, aunque no te gustase: el por si acaso; regalos de personas cercanas; la típica figurita regalo de tu tía abuela y lo que metiste en un cajón y olvidaste. Es decir, ya me froto las manos por la limpieza que voy a poder hacer, me voy a liberar hasta del karma como se ponga tonto…

Y es que esas acumulaciones te roban energía, también, sin darte cuenta pasas del orden al desorden ordenado y esto no es bueno para la creatividad. ¿Os he dicho ya que es muy importante fomentar la creatividad? ¿No? Mira que me extraña, pero lo repito una vez más: es imprescindible para el cerebro, para el desarrollo íntegro de la persona y para evolucionar (y no involucionar) desarrollar nuestra creatividad y para que el cerebro no se te quede como una uva pasa, por supuesto.

Superado el momento “anuncio”, seguimos. Tras localizar la casa, acomodarte y empezar a mover trastos de allí para acá, otro momento álgido del proceso es cambiar tu dirección de toooodos los organismos públicos, privados y ni se sabe en los que estamos inscritos. Un PROCESO con mayúsculas. Por suerte, hoy en día está todo muy “modernizado” y se puede cambiar en un sitio y ya este sitio te cambia de todos los sitios, así tal cual, con esta palabra comodín que ha quedado muy clarita. Aunque eso sí, hay sitios y sitios, por poco me quedo en el sitio en el proceso, pero bueno, aquí sigo.

Mis marcianitos también tuvieron que cambiar de hogar y, al igual que yo, tras rehacerse de las incertidumbres iniciales, la cosa, después, evolucionó jocosa y convenientemente.

Superado el momento “anuncio” dos, seguimos. Ahora mi casa tiene hasta eco, la nueva, vivo con lo mínimo indispensable hasta que, poco a poco, aparezcan las cajas. Tan pronto pienso que no me voy a traer nada más, cuando de pronto me acuerdo de una cosa que necesito, que utilizaba, que es indispensable, etc. Mi criterio de lo que es absolutamente necesario en mi vida va cambiando por momentos, según me despierte.

En definitiva, después de todo, allí, a unos pasos, empiezo a ver la luz y una mudanza no es tan mala como la pintan en un primer momento. Solo necesitas un poquito de tiempo y miles y miles y miles de cajas de paciencia. (Si me echáis de menos por el blog, pensad que seguro que me he quedado dentro de una caja, no sé si para vivir).

¡Ah! ¡Se me olvidaba! Tengo muuuuuuuuuchos libros (no me refiero a mis lecturas) sino a mis libros, a esos que he escrito yo y no sé si sabéis que los vendo. Los podéis encontrar en mi web: merchesoriano.es o en amazon (yo recomiendo mi web que así os mando un detallito y, además, el libro irá firmado que nunca se sabe si algún día mi firma se revalorizará y costará una millonada).

Ya, lo sé, momento “anuncio” tres, es que, como he dicho, estoy de mudanza y me sobran libros y me falta espacio. A ver, que se me entienda bien: me sobran los libros que vendo, no mi biblioteca personal, esta tiene un lugar preferente en mi casa (como mis peces).



Mercedes Soriano Trapero
Foto: pixabay


20 comentarios:

  1. Hola Merche, te deseo todo lo mejor en esta tu nueva época.

    Recuerdo las innumerables mudanzas que he hecho, (un pequeño spam) si alguien está interesado en conocer más, puede pasar por mi blog, en ellas, me he desprendido de multitud de cosas que no son necesarios, mi vida es minimalismo y tú lo sabes.
    Estoy contigo en que necesitamos desprendernos de cosas, es bueno, permite entrar otras mucho mejores.

    ¡Un fuerte abrazo compañera!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Ric, efectivamente es necesario desprenderse de cosas, pero esos motivos que comento en el monólogo a veces pesan mucho...
      Mil gracias.
      Un abrazo. :)

      Eliminar
  2. ¡Buffff, Merche! De verdad que siento contigo. Poco después de la pandemia, por diversas circunstancias, tuve que hacer un total de tres mudanzas en poco menos de dos años. Y cada vez que volvía a llenar cajas, me prometía a mi misma que después de la limpieza de trastos que supone una mudanza, no volvería a acumular tanto trasto que en el fondo no sirve para nada (spoiler: Tres años después, no he cumplido esas promesas y sigo acumulando). Otro cantar es, como bien dices, EL PROCESO, el macro proceso de cambiar tu dirección en todos lados (no nos damos cuenta de en cuantos sitios estamos registrados e inscritos, hasta que nos toca hacer esto). En fin, bi decaigas .. que tú puedes
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jo, Flossy, tres mudanzas en menos de dos años, eso es de héroes, madre mía...
      Sí, supongo que yo tampoco cumpliré mi promesa, pero bueno, todo es proponérselo.
      Muchas gracias por pasar.
      Un abrazo. :)

      Eliminar
  3. Hola Merche.
    O renovarse o morir, dicen. Si se ve por el lado positivo vas a hacer una gran limpieza de cosas que aunque puedan tener valor sentimental pueden sacrificarse por la utilidad o la necesidad. Pero es que acumulamos tantas cosas... Y verás cuando lo tengas todo ordenado... Y si es cierto que necesitamos un orden para ser creativos y estimular la mente. ¡Suerte en tu cometido!
    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Marisa, mil gracias. Sí, el orden es muy importante para la creatividad. Poco a poco.
      Un abrazo. 🤗

      Eliminar
  4. Felicidades Merche, que te vaya super bien en esta nueva casa. Es un cambio, y una oportunidad para sacarnos de encima muchas acumulación del pasado, librarnos de ella y tomar conciencia de no volver a llenarnos de elementos muchas veces no son necesarios para nada. Abrazo grande y enhorabuena en este nuevo paso...Themis

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Themis, espero que vaya bien todo. Poco a poco. Un abrazo. 🤗

      Eliminar
  5. Yo pasé ese calvario hace un par de años y es verdad que llega un momento en que no sabes de donde salen tantas cosas inútiles. Animo que de todo se sale. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Javier. Sí, hay que pasarlo, poco a poco.
      Un abrazo. 🤗

      Eliminar
  6. ¡Hola Merche! No mujer, que no es cualquier cosa cambiarse de casa. Y sí que sucede y vuelve a suceder el hecho de que sale una cantidad de cosas! Y sí, todo lo que dices es cierto: cosas que eran muy importantes en una época de la vida dejan de serlo en otra. Y bueno, que sirve también para hacer este y otro tipo de meditaciones. Qué bueno que te apareces justamente con este texto de lo que te encuentras viviendo ahora. Y lo que falte pues a tomarlo con calma, que a la carrera del tiempo no hay quien gane. Un fuerte abrazo y muchas felicidades!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Maty, adaptándonos estamos. Poco a poco. Y sí es necesario hacer estas reflexiones con todo lo que te quedas y tiras, olvidar el pasado y hacia delante.
      Un fuerte abrazo. 🤗

      Eliminar
  7. ¡Hola, Merche! Que no sabía nada que hacia 3 meses que estabas de mudanza! Es pesado ya la mudanza, más el tema burocrático... pero verás luego la recompensa y, espero que este cambio sea muy positivo. ¡Muchas felicidades! Te deseo lo mejor.
    Un abrazo gigante.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Yolanda, sí, ahí vamos, poco a poco, porque trabajando al mismo tiempo pues no puedo traer muchos bultos de pronto para colocar, como te digo, poco a poco. Mil gracias.
      Un abrazo. :)

      Eliminar
  8. Las mudanzas son muy, pero que muy incordiosas, se tarda una eternidad en colocar todo.
    Pero tienen sus ventajas, aprovechas para deshacerte de montones de regalos inútiles que hasta ahora has mantenido en casa sin saber por qué. Y descubres que algunos muebles y enseres que te costaron una pasta, no entran o concuerdan con el nuevo espacio.
    Afortunadamente de las cosas materiales no es difícil desprenderse.
    Disfruta mucho de tu nuevo hogar, Merche.
    Mil besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya te digo, Carmen, es un incordio. Todavía me queda mucho por mover, el trabajo es lo primero. Y hay muuuchas cosas de las que me cuesta desprenderme, reconozco que me apego mucho, pero..., habrá que hacerlo.
      Gracias.
      Un abrazo. :)

      Eliminar
  9. ¡Qué agobio, Merche!
    Ya es cansada una mudanza de las que te hace una empresa y sólo tienes que marearte en tener que decidir dónde va cada cosa cuando no eres capaz de pensar. Así que la que has realizado, a mano ha debido de ser horrible. Lo bueno es que si comenzaste hace tres meses, ya debe quedar poco esfuerzo físico y mucho del mental, como comentas. Lo mejor es que te quiten tus libros de las manos y puedas terminar de una vez por todas.
    Un fuerte abrazo :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, Miguel, un auténtico agobio. Voy poco a poco porque no tengo tiempo con el trabajo, entonces todavía queda mucho.
      Gracias.
      Un abrazo. 🤗

      Eliminar
  10. Te deseo lo mejor en tu nueva vida. Hace más de 25 años que hice la última mudanza, y si me hace muy cuesta arriba tan solo pensar que tuviera que hacerlo de nuevo. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que sí, se te quitan las ganas de hacer más mudanzas, esperemos que sea la última (por muchos años claro está).
      Gracias, Federico.
      Un abrazo. :)

      Eliminar