03 mayo 2026

No lo conseguirán.

 


La noche me respira en el cuello,

me marca su oscuridad

clavándose en las entrañas

como el surco de la tierra arada.


Inevitable, me hincó de rodillas

postrada ante sus rayos opacos

pidiendo ver a través

si no de ella, al menos de mí.


Nubes aletean a mis costados

que, hirientes, aspiran a colarse

entre los pliegues de mi carne

para colmarse de mi alma.


Ni una ni otras lo conseguirán,

me aferro al viento

que sé que abrirá mis alas

en el momento justo.


Y me aferro a ti

que tienes las manos abiertas

esperando

esperándome...




Mercedes Soriano Trapero
Foto: pixabay


10 comentarios:

  1. Parece que podrá más la libertad en pleno vuelo que la posesión noctámbula de la Luna y de las nubes. Me gusta la atmósfera que creas en esta interesante poesía.
    Un abrazo, Merche.

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  2. El vuelo, esa ansias de abrir las alas y surcar el infinito sin nada que nos retenga. Bella, Merche, abrazo grande Themis

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  3. Hay algo en esos versos que se te queda pegado... esa sensación de estar al borde del abismo y, sin embargo, no caer.
    La noche como amenaza, las nubes que intentan colarse por dentro... todo eso suena muy real, muy humano. Pero lo importante, lo verdadero es el final. Ese aferrarse al viento, a la espera de alguien con las manos abiertas. Ahí está todo. No es rendición, es confianza.
    Un poema que habla de resistencia sin gritar. Y eso, a veces, es lo más poderoso. Un abrazo

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    1. Muchas gracias, Javier. Esa confianza es lo fundamental.
      Un abrazo. 🤗

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  4. Merche, qué lindo! Esta bella poesía encierra muchas cosas... Demasiadas. Es apabullante, derramaste tu ser aquí. ¡Gracias! Y abrazos 🌹🤗🌹🤗

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  5. Se utiliza la noche como una alegoría de la muerte. El viento es el que nos salva de ella. Muy buenos versos. Saludos

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