Me despierto gracias a un ligero rayo de sol que entra por la ventana, hoy es domingo y no tengo que madrugar para ir a trabajar. Me duele todo el cuerpo, anoche tuve sesión doble de cine con una amiga y me duele el culo y los riñones, tanto sofá no es bueno.
¿Qué hora será? He quedado con Marta para desayunar... ¡Oh, no! ¡Las doce! Al cuerno la ducha, ¿qué me pongo?
Tras tres blusas, un par de pantalones, un vestido y una falda, me decanto por el chándal, perfecto para los domingos. Además, este es de Zarra Alberska y es muy cool, como dicen ahora las niñas. A ver qué tal me queda, desde que me lo probé en la tienda no he vuelto a mirarme en el espejo…
¿Qué ocurre? ¿Eso es agua?
La superficie del espejo está mojada y dos regueros de un líquido similar al agua caen rodando por él.
Que yo sepa por la habitación no pasa ninguna tubería… No hay nada por detrás… ¡Mamá! ¡Mamá! Un momento, mamá no va a venir, ya soy una mujer madura independiente… ¡Ayyyyy, qué miedo! ¿Qué ocurre? Venga, Leti, hermosa, cálmate, sé razonable, un espejo no echa agua, si fuera en el baño, quizá, pero aquí no. Eso será la condensación por la calefacción… ¡Qué digo! Pero si hace un mes que no pongo la calefacción, estamos en mayo. Le habrá caído agua de algún sitio y está goteando, se limpia y asunto arreglado… Voy a por un trapo… ¡Hala! Ya está... ¡Ay, madre, que sigue… ¿llorando?! ¿Son lágrimas? Venga, vale, ahora me vas a decir que tú eres el espejo mágico y yo Blancanieves… ¿Qué quieres? ¿Que me quite el chándal? ¿Es eso? Pues me lo quito y ya está… Mira, ya está, fuera el chándal. ¿Estás contento?
―Pues la verdad es que sí, yo no sé cómo te ibas a atrever a salir a la calle así…
―¡Aaaaaahhhh! ¿Quién ha dicho eso?
―Pues el espejo, ¿quién va a ser? ¿No estabas hablando conmigo?
―¡Ay, madre, ay, madre! ¡Esto es una pesadilla! ¡No! ¡Una broma! Ya, claro, esto es una broma de Marta, la muy…
―Qué pesadez, siempre igual. A ver, Leti, querida, soy una puerta fantástica, un portal a otra dimensión y… ¡¡¡te esperan al otro lado!!! ¡¡¡Ya!!!
―¿El qué?
―Y encima sorda… Mira, bonita, tengo tres casas más que recorrer y ya voy tarde. Así que echa una pierna por encima de mí y al otro lado te explican…
―¿Y esa luz? Echas agua y brillas… ¡oh!
―Eso, eso, ¡ve hacia la luz! (¿Esto no era de una película? Tengo que ver menos cine humano).
Aunque estoy muerta de miedo, atravieso el espejo tal como me indica, la curiosidad siempre ha podido conmigo y al otro lado me encuentro un paisaje fascinante: una tienda de ropa, como un Zarra Alberska pero a lo bestia. Lo único que la ropa es un poco rara y los colores…
―¡Vaya! Me he equivocado, las prisas no son buenas, ese portal no es el tuyo… Eso ha sido por verte con el chándal. ¡Ahora, cruza ahora!
¡Qué espejo más maleducado! Ha tirado de mí como si yo fuera un gato, cogiéndome del cogote… ¡Oh! Esto es mejor que antes, una pastelería enorme…, ¡espera! ¿Ese pastel gigante viene hacia mí? ¡¡¡Me va a comeeeerrrrrrr!!!
―Justo a tiempo, otra vez me he equivocado… Debo tener algo mal, no deberías haberme limpiado.
―¡¡¡Me va a dar un infarto, lo sabes!!! No vuelvo a atravesarte, ni a ti ni a nada, ¡me oyes! Ahora mismo te saco a la basura y que te lleven los basureros.
―No puedes.
―¡¿Cómo que no?! ¡¿Quién te crees que soy?!
―Inténtalo. Eres Leti, la amazona del olimpo dos.
―¿Me estás retando? Ahora mismo lo hago si quiero… Un momento, ¿has dicho: amazona, olimpo?
―Sí, y dos.
―¿Y eso qué significa?
―Que en el olimpo dos te esperan para que cumplas tu tarea, ¡y ya llegamos tarde!
―¿Olimpo? ¿Dioses?
―No, bonita, no te lo creas tanto. Olimpo es un lugar fantástico con hadas, duendes, elfos y cosas de esas.
―¿Y qué se me ha perdido a mí allí?
―El unicornio.
―¿¡Qué!?
―Tira para dentro, que ya me has hecho hablar demasiado.
Cuando atravieso el espejo por tercera vez, me encuentro con un bosque, el típico paisaje de las películas de fantasía. Pero soy incapaz de moverme, me tiemblan las piernas y me espero que, de un momento a otro, cualquier cosa va a salir a mi encuentro y no precisamente para preguntarme qué tal estoy…
―¡Hola! ¿Qué tal estás?
―¡Aaaaaaahhhh! ―Hoy no gano para sustos. ―¿Y tú quién eres?
―¡Hola! ¿Qué tal estás?
No debe hablar mi idioma, ¿y si es peligroso? ¿Aquello que brilla es el espejo?
―¡Hola! ¿Qué tal estás?
―Oye, tú, espejo, ¿dónde me has traído esta vez? Solo está esto que no deja de repetir: “hola, ¿qué tal estás?”, todo el rato. ¡Sácame de aquí!
―Te estaba buscando, pero…, ¿por qué te has movido?
―Pero si no me he movido del sitio…
―¡Hola! ¿Qué tal estás?
―¡Ay, quítame ya a este pelmazo de encima! Ni ligando he tenido nunca a algún baboso parecido…
―Esa cosa es el eco. Ya regresamos… Me temo que estoy estropeado y no podré llevarte hoy a tu destino.
―¿Y me vas a dejar así, con la curiosidad? ¡Oye, espejo, espejo! ¡Vuelve! ¡¿A que me pongo el chándal?!
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Un espejito en horas bajas.. Te pone la miel en la boca y luego te ña quita. Me extrañaría mucho que lo tirara, ahora que tiene rango, (solo rango) de amazona.
ResponderEliminarMuy buena la aparición del chándal, tanto en ña primera como en la segunda aparición.
Yo tampoco lo he leído entero, pero un poco ya es suficiente para captar el ambiente de su universo.
Abrazooo y suerte
Sí, Gabi, jajaja, se había quedado sin batería, jeje.
EliminarMenos mal que no soy la única que no ha sido capaz de terminar de leer el libro.
Gracias.
Un abrazo. :)
Hola, Merche! Muchas gracias por participar en la 49ª edición en homenaje a Pratchett, y cómo no, aunque el autor no te llegara, has planteado un juego muy acorde mezclando tu estilo de fantasía.
ResponderEliminarMucha suerte y un abrazo!
Hola, Pepe, gracias a ti por realizar este concurso y por descubrirnos el libro.
EliminarUn abrazo. :)
Hola Merche, un relato la mar de divertido, me ha gustado ese espejo medio torpe, lástima que no ha podido cumplir su cometido. Me has hecho pasar un buen rato. Saludos.
ResponderEliminarHola, Ana, muchas gracias. Me alegra que te haya divertido.
EliminarUn abrazo. :)
¡Muy divertido!
ResponderEliminarMadre mía qué resaca de domingo parece eso. Pobre Leti, todo mal y encima que llega tarde al almuerzo no puede saciar su curiosidad con lo del espejo.
Me ha encantado.
Muchas gracias, Noelia. Sí, una pena que no pueda saciar su curiosidad, el espejo se la jugó pero bien...
EliminarUn abrazo. :)
Vaya espejito con el que se topó, quién sabe que se había fumado, muy divertida historia, un gusto leerla para despertar en un domingo con ella, abrazo grande, Themis
ResponderEliminarJajajaja, Themis, creo que no se había fumado nada, solo era defecto de fabricación o la limpieza que no le vino bien...
EliminarGracias.
Un abrazo. 🤗
Hola Merche
ResponderEliminarYa se lo había comentado a Ana, que los espejos siempre nos hacen sufrir. ¡Que si he subido de peso, que si he bajado demasiado, que este pantalón me queda mal, que no tengo nada que ponerme...! Si hasta cuando andan averiados, como en tu relato, nos arruinan la vida. Lo mejor es no tener ninguno, sobre todo de cuerpo entero. 😂🤣😂
Un divertido relato para este reto. Un abrazo de Marlen
Hola, Marlen, pues sí, tienes razón, mejor pasar de ellos por lo que te lían...
EliminarMil gracias.
Un abrazo. 🤗
Será verdad que los espejos son entradas a otros mundos. Intuyo que el espejo de la entrada viene de un mundo que hace bueno a cualquier manicomio del nuestro. :)
ResponderEliminarEs verdad, Cabrónidas, pero a veces fallan, como todo en esta vida.
EliminarGracias.
Un abrazo. 🤗
Hola, Merche. Qué bueno. Me he reído un rato. No sabía cómo iba a acabar la pobre Leti, tanto entrar y salir del espejo. Yo creo que era de esos espejos con luz y, con el agua chorreando, se le fundió algo, fijo. 😅 Y ya el remate con el “¡Vuelve! ¿A que me pongo el chándal?” 🤣🤣 ¡Genial!
ResponderEliminarUn abrazo 🤗
Hola, Beatriz, me alegra que hayas disfrutado. Sí, yo creo que estaba fundido, jeje.
EliminarGracias.
Un abrazo. 🤗
¡Ay, Merche! Divertidísimo. Los diálogos son impagables y el carrusel de emociones de la protagonista, contagioso. Es difícil hacer reír y tú lo consigues con mucha facilidad. Un relato genial.
ResponderEliminarMuchas gracias, Marta. Sí es difícil hacer reír, no sale tan a menudo como me gustaría, pero bueno...
EliminarUn abrazo. :)
Tu ventana interdimensional resulta sumamente entretenida y se lee muy celéricamente. sin duda es conditio sine quae non para poder componer lit. fantástica : ¡aunque fuera una saetera de agujero de gusano! Encantado, pues, de haber transitado por esas ideas esmeriladas tan bien traídas. 👽
ResponderEliminarMuchas gracias, Juan. Espero que hayas tenido un gran tránsito.
EliminarUn abrazo. 🤗
¡Hola, Merche! , me recordaste a Alicia y su "A través del espejo", sin embargo tú no encontraste el país de las maravillas sino un eco pesao pesado preguntando repetidamente el ¡Hola! ¿cómo estas?... como los peques cuando pregunta mil veces ¿y por qué...y por qué...y por qué?
ResponderEliminarHas resuelto la magia a golpe de diálogo y de espejo.
Rápido, ágil y divertido.
Y mágico, desde luego, locamente mágico.
Hola, Tara, gracias. Aquí el espejo no era de los buenos, jeje.
EliminarUn abrazo. 🤗
¡Vaya, vaya, Merche, qué texto tan original y simpático! Me has tenido toda la lectura con una incipiente sonrisa asomando hasta que, al final, ha mutado a risa sin freno.
ResponderEliminarMe temo que, a partir de ahora, miraré los espejos con desconfianza, ¡y nunca vestido con un chándal! Ja, ja, ja.
En serio, te ha quedado un relato muy redondo, divertido y muy bien escrito. Te felicito y te deseo mucha suerte en El Tintero.
Un abrazo.
Muchas gracias, Patxi. Pepe dijo que sembrar el caos, pues eso, nada mejor que hacerlo con humor...
EliminarUn abrazo. 🤗
Hola me ha encantado el relato y lo disfrute mucho, saludos
ResponderEliminarHola, Cecy, muchas gracias, me alegra que lo hayas disfrutado.
EliminarUn abrazo. :)
¡Ay Merche!, es que los espejos, en ocasiones,m son muy traicioneros. ¿Sabías que en determinados locales o especio de modas o venta los vestidores tienen espejos que alaaaargan la figura? Eso es trampa, luego llegas a casa y chorrea elespejo y la autoestima.
ResponderEliminarTu puñetero espejo son como esas básculas que te insultan si te pasas un gramo de lo establecido en el sistema métricogramodecimal. Es una dictadura.
¡Cómo no! Hay una referencia clara de Carrol y su através del espejo, con las preguntas clásicas de Alicia ¿De dónde estoy?, ¿qué hago aquí?, ¿por qué? , casi preguntas existencialistas un poco coñazo.. Tú lo has revestido de diálogo puro y de simpatía, magia con ganas de mandarlo todo al carajo ¿a qué sí, Merche?
¡Anda! Te he comentado dos veces. Cosas de la magia espejil.
ResponderEliminarJajajajaja, eso es buena señal, Tara, te ha gustado tanto que has venido otra vez a leerlo, aunque, pensándolo bien, quizá ha sido lo contrario: no te gustó, ni te produjo ningún impacto y por eso no te has dado cuenta al leerlo de nuevo...
EliminarBueno, da igual, en cualquier caso es todo un placer tenerte por aquí, una, dos, tres o las veces que haga falta o quieras.
Gracias.
Un abrazo. :)
Hola Merche!
ResponderEliminarEste espejito es todo un personaje, je je! Me ha encantado este diálogo trepidante en este encuentro inesperado entre la protagonista y este espejo algo descarado pero muy interesante! La aventura al otro lado del espejo era prometedora aunque quizá al final haya sido algo decepcionante para la protagonista! Je, je!! Muy divertida la escena! Un abrazote y mucha suerte en el concurso!
Hola, Marifelita, gracias. Sí, un poco especial ese espejo...
EliminarUn abrazo. 🤗
Hola, Merche. Es un relato divertidísimo y con un humor absurdo que te saca carcajadas desde la primera línea. Me ha parecido una comedia fantástica cotidiana. El espejo es el verdadero protagonista: un portal gruñón, maleducado y con prisas eternas que se equivoca de dimensión una y otra vez (una tienda de ropa rara, una pastelería donde un pastel gigante va a comérsela, un bosque con un eco baboso que solo dice “¡Hola! ¿Qué tal estás?”). Cada error es más ridículo que el anterior y el espejo lo justifica con un “las prisas no son buenas” o “no deberías haberme limpiado”. El tono es coloquial, autocrítico, una delicia. Leti es adorable en su caos: valiente por curiosidad, pero muerta de miedo y con respuestas muy de mujer real (del tipo “ni ligando he tenido un baboso parecido”).Y el cierre es perfecto: después de tres portales fallidos, el espejo se declara estropeado y la deja plantada… con la curiosidad matándola y dispuesta a todo (incluso al chándal hortera) con tal de saber qué pasa con eso del “unicornio” y el “Olimpo dos”.
ResponderEliminarUn abrazo :).
Hola, Marcos, gracias.
EliminarUn abrazo. 🤗
Los espejos parlanchines, yo creo son los objetos magicos mas peligrosos porque teletransportan a mundos muy ...... complicados...... je je, una receta para crear diversion, me encanto mucho, mas si habia un defecto no declarado
ResponderEliminarMuchas gracias, Jose, sí, tenía un defecto, lo que pasa que él no lo sabía... No se puede confiar en los espejos, a veces, deforman la realidad.
EliminarUn abrazo. :)
Hola, Marta. La verdad es que hasta los espejos mágicos hay que comprarlos con cierta garantía o te dan gato por liebre. Je, je, je. La pobre amazona del olimpo dos se va a acordar de ese domingo durante mucho tiempo. Yo me pondría el chándal, para que sepa el espejo quien manda.
ResponderEliminarUn relato muy divertido con escenas de lo más delirantes. Lo he disfrutado muchísimo. Un abrazo grande.
Hola, Bruno, muchas gracias. Este creo que pasaba de la garantía, jeje. Me alegra que lo hayas disfrutado.
EliminarUn abrazo. 🤗
Hola Merche el espejo necesitaba vacaciones o una puesta a punto. Por que madre mía que viaje le ha dado a la pobre Leti. La cosa es si llego a desayunar con su amiga o se fueron de cena y marcha. Bien contado, suerte. Abrazotes.
ResponderEliminarHola, Ainhoa, gracias. Me parece que Leti se quedó dándole la tabarra y seguro que se puso hasta el chándal para ver si la llevaba al Olimpo 2...
EliminarUn abrazo. 🤗
Hola Merche. Nos has traído a Leticia en el país de las maravillas, ¿no será la reina Leti en sus años mozos? a ver si eso del olimpo tiene algo que ver con el palacio. Un relato muy divertido, lleno de ocurrencias cómicas y sobre todo ágil y dinámico, donde todo pasa a toda velocidad. Las situaciones que provoca el espejo son de lo más surrealista y las reacciones de Leti no lo son menos. Destacar los diálogos sobre los que se sustenta la mayor parte del relato, fluidos y naturales, sin artificios, en los que se nota buen hacer. Yo creo que a Leti le han quedado ganas de más aventuras a pesar de sus miedos iniciales, se ve que le va la marcha, una Leti a la que retratas como un tanto superficial e inmadura, pero que al final cae simpática. Me ha gustado. Un abrazo.
ResponderEliminarHola, Jorge, muchas gracias por tu completo análisis, has dado en el clavo con todo. El espejo ha bajado de soberbio a cafre y Leti ha pasado de inmadura miedosa a aventurera curiosa, pero creo que se va a quedar con las ganas, jeje.
EliminarUn abrazo. 🤗
Hola Merche, sí que tiene gracia tu relación con ese espejito neblinoso y confuso pero muy divertido. Me reí y lo disfruté mucho. Un abrazo
ResponderEliminarHola, Juana, muchas gracias. Un espejo singular, jeje.
EliminarUn abrazo. 🤗
Hola,
ResponderEliminarEse espejo cínico y agotado, la Leti de domingo en chándal y los saltos de portal en portal tienen un tono muy fresco y muy Pratchett. Me ha parecido muy simpática la idea y ese tono de comedia fantástica.
Mucha suerte en El Tintero
Hola, Eitán, muchas gracias. Eso intenté, "parecerme" un poco a lo que se homenajeaba en el Tintero, por tener el mismo tono.
EliminarUn abrazo. 🤗
Muy entretenido tú relato con ese espejo parlanchín que trae de cabeza a tu protagonista.
ResponderEliminarLa próxima vez que me vea en un espejo estaré atenta por si me da algún consejo je je je.
Me gustó mucho por lo original de la historia
Un abrazo Merche
Puri
Gracias, Puri, me alegra que te haya resultado entretenido...
EliminarUn abrazo. 🤗
Ese espejo nos ha dejado a todos con la curiosidad. Esperemos que Leti pueda por lo menos llegar a tiempo al desayuno con su amiga.
ResponderEliminarMe ha gustado el relato, me resultó muy divertido y simpático.
Saludos y suerte en el Tintero.
Muchas gracias, Cynthia. Me alegra que te gustara.
EliminarUn abrazo. 🤗
Hola, Merche.
ResponderEliminarMe encanta cómo has llevado el relato al humor a través de la fantasía y del absurdo. Podías haber tirado por otro camino y hacerlo mucho más desquiciante.
Un fuerte abrazo :-)
Gracias, Miguel.
EliminarUn abrazo. 🤗
Hola, Merche! Has unido fantasía con humor. Ese espejo sí que sabe meter la pata. Me gustó mucho el relato. Un abrazo
ResponderEliminarHola, Mirna, muchas gracias. Las dos cosas que me gustan: fantasía y humor. Un abrazo. 🤗
Eliminar¡Qué bueno, Merche!
ResponderEliminarUniendo humor y fantasía eres única.
Un abrazo enorme.
Hola, Estrella. Mil gracias.
EliminarUn abrazo. :)